Tras mantener el listón a un nivel alto-muy alto con sus últimas incursiones en los videojuegos, con arcades como DBZ Budokai Tenkaichi 2 o Shin Budokai 2 para PSP, Goku y los Guerreros Z han decidido probar suerte en un género que antaño intentaron dominar sin demasiado acierto. Ahora cuentan con el plus de tener Nintendo DS como plataforma de destino que, con el parqué instalado de las mismas y el tirón general de la franquicia, podrían catapultar este cartucho a las listas de ventas.
Dragon Ball Z: Harukanaru Goku Densetsu es la quinta entrega de una subsaga con bastante tirón en Japón pero bastante desconocida en occidente, una subserie de RPGs por cartas basados en el universo de Akira Toriyama, que contó con dos títulos en NES, un sublime cartucho para SNES y otro -el único que ha llegado a España- para Game Boy Color: Dragon Ball Z: Legendary Super Warriors.
DBZ Goku Densetsu nos ofrece exactamente el mismo planteamiento que todos los títulos de la saga, aunque con pequeños añadidos que lo hacen un juego bastante especial. Empezando por lo más básico, seguimos encontrándonos con batallas por cartas que deciden en un único golpe el destino de nuestro personaje de forma similar a lo que hemos visto en Yu Gi Oh!
El desarrollo por el mapeado ha variado. Se acabó la libertad de las dos últimas entregas -que básicamente nos permitían movernos por un mapa abierto, como un RPG de acción-, ahora nos encontramos con una movilidad que recuerda al modo historia de Dragon Ball Z Tenkaichi 2, es decir, una serie de puntos unidos por varias líneas o caminos. En determinados puntos habrá enemigos esperando al combate, o ítems, etcétera, y tendremos que ir a ellos mediante nuestra baraja de cartas.
La mano la componen cinco cartas que encontramos situadas en la pantalla táctil. Cada carta tiene dos valores principales, uno situado en la Bola de Dragón superior -generalmente representado con equis estrellas-, y otro en la Bola de Dragón inferior, que suele estar ocupada por un kanji.
Para movernos por el mapeado usaremos las cartas con valores numéricos representados con estrellas. Por ejemplo, si usamos una carta de cinco estrellas, nos moveremos cinco huecos. Suponiendo que haya una bifurcación con dos caminos, elegiremos mediante la táctil al que queremos seguir, etcétera. Una vez nos hayamos movido, acabará el turno si no topamos con un enemigo. Pasado el turno del enemigo, volvemos a empezar, y así hasta acabar la fase.
¿Qué pasa si nos cruzamos con un rival? Básicamente tendremos que regirnos por el mismo sistema de las cartas. El enemigo también cuenta con cinco cartas -con la cara oculta-, y tras jugar él una nos tocará a nosotros. Las cartas tienen ahora dos valores: mientras que la de la Bola de Dragón de arriba constituye el ataque físico, de fuerza ocho si hay esas estrellas, etcétera, la inferior es la guardia, la defensa.
Dragon Ball Z: Harukanaru Goku Densetsu (Nintendo DS)
Pongamos como ejemplo que Raditz nos lanza un ataque mágico con fuerza seis y nosotros le lanzamos uno con fuerza dos. Como él tiene un valor ofensivo superior, nuestra carga utilizará el valor de guardia, el defensivo, para contrarrestar su ataque. Si tenemos cuatro de defensa con esa carta, sólo recibiremos dos puntos de daño. Exactamente igual a la inversa. Morirá el que primero pierda toda la barra de vitalidad, como es de esperar.
Lo más destacable sería quizá la gran cantidad de artworks que decoran los cuadros de diálogo y las animaciones de los golpes y, por descontado, la BSO sacada de la serie, como en todos los DBZ en su idioma original.