| Bancaja bloquea 3.000 tarjetas de crédito al detectar un fraude
Un ataque planeado con premeditación y oportunamente coordinado; iniciado en Valencia y ejecutado en Madrid. El timo que se pretendía cometer sobre usuarios bancarios tiene el sello de profesionales y sólo la celeridad de la intervención del Servicio de Detección de Fraude de Bancaja ha evitado que la estafa que se estaba ya cometiendo alcanzara un dimensión monumental.
Aunque se desconoce el número de personas afectados y la cantidad defraudada, desde la caja se asegura que la rapidez de la intervención impidió que se pudieran realizar operaciones con números de más de trescientas personas. Además las extracciones de dinero fueron de pequeñas cantidades.
La entidad de crédito detectó a última hora de la tarde del jueves operaciones irregulares en distintas poblaciones de la provincia de Madrid (como Móstoles o Leganés) que se realizaban con la cobertura de la identificación de usuarios que habían operado con su tarjeta en sucursales de Valencia. Los miembros del servicio responsable de la seguridad de las operaciones de la caja establecieron rápidamente que se estaba operando con tarjetas duplicadas. Las pesquisas informáticas les llevaron a tres oficinas de Bancaja en la ciudad de Valencia en las que, supuestamente, días atrás se habían copiado las bandas magnéticas con el método del falso teclado.
El sistema consiste en un dispositivo sumamente perfeccionado que se adapta a los cajeros automáticos de las oficinas bancarias sobre el teclado original. Cuando el cliente introduce la tarjeta, el cajero (real) le reclama que teclee el número clave y el usuario inadvertido lo introduce marcando sobre el teclado (falso) que memoriza la sucesión numérica que identifica su cuenta. El siguiente paso de los delincuentes es copiar los datos obtenidos sobre otro plástico y operar en una oficina distinta, a ser posible de una localidad diferente.
En esta ocasión, según ha informado Bancaja en un comunicado, el Servicio de Detección de Fraude bloqueó todas las tarjetas que por haber operado en las sucursales asaltadas eran potencialmente vulnerables. |