| Los Rolling en Barcelona
Los Rolling Stones se han reconciliado con el público español que, sin embargo, no ha llenado el recinto del Estadio Olímpico, preparado para acoger a unos 50.000 seguidores, una imagen que se ha repetido en sus últimos conciertos, y que podría hacerlo en los próximos en España.
Sobre las 22.15 horas, el cuarteto británico apareció en escena ante la ovación de decenas de miles de gargantas: el vocalista Mick Jagger, con americana roja; el guitarrista Keith Richards, con una brillante chaqueta y un bigote testigo de su reciente participación en la última entrega de 'Piratas del Caribe'; el también guitarra Ronnie Wood; y el batería Charlie Watts.
Atrás habían quedado las actuaciones de los ilustres teloneros, Loquillo y Biffy Clyro.
Con ganas de agradar desde el primer momento, Jagger ha comenzado saludando a Barcelona, Cataluña y España, ha dialogado con el público en catalán y castellano, y ha pedido disculpas por las suspensiones de los conciertos del pasado año.
Un escenario futurista, combinación de un decorado de 'Metrópolis', del Guggenheim de Nueva York o de un moderno edificio de la City londinense, ha sido testimonio de un espectáculo que ha comenzado a lo grande, con un 'Big Bang' stoniano, fuegos artificiales y los acordes del 'Start me up'.
Sobre el escenario, aompañaron a 'Sus satánicas majestades' el bajista Darryl Jones, el teclista Chuck Leavell, Blondie Chaplin como corista y ocasional guitarrista, los vocalistas Lisa Fischer y Bernard Fowler, los saxos Bobby Keys y Tim Ries, el trompetista Kent Smith y el trombón Michael Davis. |