El Piss-Screen es un invento que está haciendo furor en los lavabos de los pubs de Frankfurt. Se trata de un sistema de váter-pantalla para concienciar a los borrachines de las bondades de ir en taxi cuando se está bebido.
El funcionamiento es simple: consiste en conducir un coche utilizando tu chorrito a modo de control. Cuanto más centrada dirijas la micción, menos posibilidades tendrás de que el coche se pegue un trompazo contra los lados de la calle. En caso de que el coche termine hecho añicos por al vaivén propio del que lleva ocho pintas, aparece el teléfono de la compañía de taxis para que el cliente haga uso efectivo de él.
Aunque en un principio el objetivo es concienciar al cliente de su grado de borrachez y de las desventajas de matarse en un coche, las que mejor han recibido el invento son las damas de la higiene de estos urinarios.